Calefacción

El sistema de calefacción de un invernadero usualmente consiste de dos componentes principales: el generador y el distribuidor de calor. Los dos elementos comúnmente utilizados para la distribución de  calor son el agua y el aire. Para la generación de calor, hay varias opciones  disponibles, las cuales generalmente están determinadas por la naturaleza del combustible a utilizar como: gas natural, propano, biomasa, diesel, biodiesel, etc.

Sistemas de calefacción por aire :
Hay dos métodos principales para la distribución de aire caliente: por medio de impulsores (hélices) o con polytubos (mangas). Los principales combustibles utilizados para los calentadores son el propano, gas natural y el biodiesel. La principal ventaja del sistema de calefacción por aire es su costo más accesible, y su facilidad de uso. Además, la implementación es rápida y la generación de calor según las necesidades es inmediata.

Sistema de calefacción por medio de agua caliente :
Este sistema se basa en el uso de grandes calderas en donde el agua es calentada antes de iniciar su circulación en el invernadero através de tuberías de metal que distribuyen el calor por radiación. Este sistema es muy efectivo ya que distribuye el calor al nivel de la planta, donde se necesita, sin calentar todo el aire del invernadero.

Los sistemas de agua caliente utilizan con más eficiencia la energía que los sistemas de calefacción por aire. Sin embargo, la  inversión inicial por este equipo es mayor y la puesta en marcha tomara más tiempo que el sistema de aire. El calor no está disponible de manera instantánea ya que es necesario primeramente calentar el agua, que a su vez  deberá ser distribuida en el invernadero para la difusión del calor. Es recomendable usar un sistema de calefacción de agua caliente con un  sistema de control climático computarizado y un manejo climático más  proactivo.